martes 13 de diciembre de 2011

Juventudes Socialistas lamentan los recortes que el Gobierno de Cantabria está realizando en materia de lucha contra la violencia de género.


Juventudes Socialistas de Cantabria denuncian cómo el actual Gobierno regional está eliminando todas las defensas que las víctimas de la violencia de género tenían en nuestra región. Prueba de ello es la supresión de las ayudas y subvenciones a las actividades de atención y casas tuteladas.

En los seis meses que han transcurrido desde las elecciones de mayo, son continuos los pasos atrás que se están siguiendo desde la administración autonómica. Si primero las declaraciones por parte del Presidente de Cantabria, Ignacio Diego, fueron una apuesta clara por volver al modelo del turismo y la construcción o eliminar los programas de energías renovables, con esta nueva medida se está dejando desprotegido a un colectivo con pocos medios para defenderse.

Lucía Rábago, Secretaria General de Juventudes Socialistas de Cantabria, opinó que: “Las medidas que el Gobierno de Diego está llevando a la práctica, están llevando a Cantabria a tiempos que todos creíamos olvidados. Hasta el momento, las medidas que están llevando a cabo, lo único que están consiguiendo es perjudicar a la ciudadanía, les votase o no”.

La decisión de desmontar la protección de las víctimas de violencia de género no es algo espontáneo, ya que desde que el PP tomó posesión, los trabajadores que se encargaban de la atención a las víctimas, dejaron de cobrar por su trabajo sin que mediase ningún tipo de explicación.

“Como ya hemos denunciado en otras ocasiones, Cantabria está haciendo un viaje al pasado. Ignacio Diego y su gobierno quieren que Cantabria vuelva a 2003, cuando el PP perdió el Gobierno. Sin embargo, esta medida en concreto nos lleva más allá, puesto que en Cantabria existían estas ayudas desde antes de ser autonomía”.

“Desde Juventudes Socialistas exigimos al Gobierno que rectifique en su irresponsabilidad y vuelva a garantizar a las víctimas de la violencia de género la protección que se merecen. De hecho, nos atrevemos a sugerirles que si quieren recortar para cuadrar el esperpéntico presupuesto que han presentado, lo hagan en auditorías improductivas, propias de una caza de brujas, como las que han llevado hasta ahora”.